Artesanos del Queso

Artesanos del Queso es una empresa familiar que comenzó su andadura en el mundo de la elaboración quesera a principios del año 2012. La empresa como tal lleva funcionando más de una década, pero fue en este año cuando la adquirieron sus actuales propietarios, personas principiantes en este sector, pero con muchísima ilusión y, sobre todo, ganas de trabajar.

SITUACIÓN GEOGRÁFICA

Situada en el municipio de Cabeza del Buey, en la provincia de Badajoz, a caballo entre las comarcas de la Serena y la Siberia extremeña, nos encontramos un entorno perfecto para el desarrollo de la actividad quesera, dado en gran número de ejemplares de oveja que hay en esta zona.

 

 

 

ACTIVIDAD

Se dedica principalmente a la elaboración de quesos y tortas de la Serena, siendo su principal ingrediente la leche cruda de oveja merina. Traída desde explotaciones ganaderas limítrofes con el término municipal de Cabeza del Buey, lo que garantiza que la leche no pierde las propiedades que le confieren el característico sabor y textura a sus quesos y tortas. No hay que dejar de decir, sin embargo, que se elaboran tanto quesos de cabra, como quesos de mezcla de vaca y oveja, ambos fabricados con leche pasteurizada. 

ELABORACIÓN DEL QUESO

La leche es traída en tanques aptos para su transporte el mismo día de la elaboración, para evitar la pérdida de propiedades, tanto proteínicas como de grasa. Se traslada la leche desde el tanque a la cuba de cuajado, donde se calienta “al baño maría” hasta que alcanza un punto de temperatura adecuado, distinto si es para elaborar torta o queso. Cuando llegamos a la temperatura que deseamos, se vierte el cuajo vegetal, y dejamos reposar hasta que la leche cuaje y esté lista para cortar. Después de todo el proceso de cortado de la cuajada y rellenado manual de los moldes, los introducimos en la prensa, en la que vamos aumentando la presión cada cierto tiempo para conseguir que el queso desuere. Pasado este tiempo se procede al salado manual, utilizando sal yodada, y posteriormente se meten en la cámara, donde todos los días se voltearán uno a uno durante al menos 60 días, tiempo mínimo para que mueran todos los microorganismos presentes en el queso.